¿Vivir una vida de 1000 años, o 10 vidas de 100 años?
Esta es la pregunta que lancé la semana pasada en la boda de mi hermana.
La mejor boda en la que he estado, porque no tuvo nada que ver con ninguna otra boda que hayas visto:
Fue en una casa particular, lo montamos todo nosotros en dos días, había niños jugando por todas partes y fue taaaaan familiar y amorosa….
Lo que era antiguamente una boda, vaya: centrada en el rito y en el compromiso de la pareja, no en la fiesta y las fotos de Instagram.
De hecho, dato curioso: casi nadie hizo fotos.
60 malditas personas, todas con su móvil en el bolsillo, y estábamos todos tan absortos en el momento, que casi nadie sacó el móvil para grabarlo.
Menos mal que una de las amigas de la novia, es fotógrafa de bodas.
El banquete tampoco fueron las típicas mesas redondas por grupos familiares.
No.
Fueron tres mesas a lo largo, a 20 cabezas por mesa, estratégicamente colocadas para que se relacionaran personas diferentes.
Yo estaba estratégicamente colocada en el centro de la mesa con la gente más variada: a mi derecha, amigos de la infancia de los novios; a mi izquierda, amigos del trabajo actual y, de frente, socios profesionales y sus mujeres.
Y, yo, en medio, con el reto de unir todo eso.
El reto perfecto para mi.
Porque si hay algo que adoro en la vida, son dos cosas:
Hacer preguntas que hagan emerger destellos de las profundidades de las personas.
Descubrir qué han hecho otros en su vida, con el mismo tiempo que a mi se me ha dado, y ver cómo les va. Por si puedo tomar ideas, vamos.
Pero, con gente tan diferente, ¿qué les preguntas para que la conversación no gire hacia algo político, que incomode y sabotee la finalidad de la conversación?
Así que les lancé la mejor pregunta que tengo para abrir un debate no dominado por ningún tema de actualidad que pudiera confrontarnos.
Y pregunté:
Si te doy a elegir, ahora mismo, a la edad que tienes, qué preferirías:
¿Vivir una vida de 1000 años, o vivir 10 vidas de 100 años?
Antes de elegir, les dije las condiciones:
En la vida 1000 envejeces como los elfos del señor de los anillos, a los 300 tienes 30, y así. Y sólo tú tienes esa anomalía genética, nadie más en tu entorno.
En las 10 vidas de 100, te reinicias en cada vida y cambias de cuerpo (o sea, el concepto de reencarnación, vaya).
Después rular la pregunta por toda la mesa y parte de las otras, descubrí que, sobre todo, se daban dos o tres respuestas.
Y que cada una de ellas, podía revelar mucho sobre su autoestima.
¿Sabes qué contestaba la mayoría de la gente?
Mira, mejor hacemos esto: respóndeme a este email con lo que elegirías tú, una vida de 1000 o 10 vidas de 100.
Dime qué elegirías tú y por qué.
Y en el siguiente post te cuento qué respuesta elige la mayoría de la gente, y qué dice cada respuesta sobre su autoestima.
Sé feliz.
P.D.
Como me indicó uno de los invitados, la pregunta es el argumento de Los inmortales, una película de los 80 sobre unos tipos que no pueden morir. Yo no la he visto, pero te aseguro que el argumento no tiene nada que ver con la autoestima. Y, si no, mira el tráiler, no tiene desperdicio...

Hola, soy Claudia
Y hace unos años tenía una autoestima de m*erda que asfixiaba todos mi intentos por prosperar. Ni siquiera lo sabía. Ahora vivo alucinada por todo lo que pasa después de construir una buena autoestima, incluído mi sueño de vivir libre siendo consultora. Pero te lo cuento solo si te suscribes :)