La luz es a la sombra como la autoestima es a la...

La sombra es a la luz como la autoestima es a la vergüenza.

Te lo explico con una fábula budista.

Un alumno le pregunta al maestro:

— Maestro, ¿por qué existe la negatividad? ¿Por qué las personas tienen emociones y pensamientos negativos o dolorosos?

El maestro se levanta, toma una hoja en blanco, la muestra al alumno y le pregunta qué ve en ella.

— Veo una hoja en blanco.

Perfecto.

Ahora el maestro agarra un pincel, un poco de tinta, y justo en el centro de la hoja, impronta un solo punto de tinta negra. Y vuelve a preguntar:

— ¿Qué ves ahora?

— Un punto negro en una hoja en blanco — Responde el alumno.

— Exacto. Por eso existe la negatividad de la que hablas. Porque en una hoja llena de blanco, tu atención está en la mancha.

Con la autoestima y la vergüenza pasa algo similar: una te revela a la otra.

Puedes desarrollarla leyendo, haciendo terapia, en el trabajo, con tus relaciones…

Pero no es hasta que el papel se mancha, que tu autoestima entra en juego.

Y, entonces, ¿qué señala tu mente? ¿El punto negro, o todo el blanco que lo rodea?

Para mi una de las manchas que señalan cómo evoluciona mi autoestima, es cuando hago algo de lo que no estoy orgullosa.

Algo que me genera arrepentimiento, o vergüenza, o que es incoherente con la idea que tengo de mi misma.

Seguro que te ha pasado: salir con alguien que no es bueno para ti, comerte ese dulce cuando has dicho que vas a comer más sano, volver a caer en esa adicción a la que dijiste que no volverías, pegarle un grito a tu hijo cuando no puedes gestionarle más, discutir con palabras feas cuando solo había que volver a conectar…

Es en esas situaciones cuando una buena autoestima sale al estrado, y se pone a prueba.

Cuando la autoestima convalece, la voz de tu mente es dura, te juzga, te devuelve culpa, se regozija en la vergüenza, o te victimiza. Es lo que en comunicación no violenta (CNV) llamamos el chacal.

Cuando tu autoestima está sana, tu discurso mental no lo dicta el juez, sino un yo amable.

Eres capaz de reconocer tu incoherencia sin fustigarte, puedes sostener la dualidad de haberlo hecho o dicho y al mismo tiempo aceptar lo que has hecho, cambias la vergüenza enpequeñecedora por responsabilidad empoderante…

Es lo que en CNV llamamos la jirafa, que es la que ve la foto completa, con la perspectiva y la compasión que vienen desde arriba.

Porque tenlo claro, cuando haces algo que te avergüenza, la primera defensa de una buena autoestima es la autocompasión.

No la autoindulgencia, no las confundas: la autocompasión es la que te dice a ti, lo que le diría un amigo que viene a contarte que hacho algo que le avergüenza.

¿Machacarías a alguien que ya viene a ti sintiendo culpa y arrepentimiento? No, si no eres un psicópata.

Pero a ti mismo, te lo haces constantemente.

Y tenlo claro, tanto el chacal como la jirafa quieren que vuelvas a conectar contigo: ambos te hablan de necesidades descubiertas (coherencia, seguridad etc). Solo que uno te guía con el juicio y el castigo, y la otra te guía con amor.

Y solo la que nace del amor, nace de la buena autoestima.

La clave está en tratar de encontrar la necesidad que se te ha quedado expuesta, y volver a ella con el máximo amor posible.

No es lo mismo decir: tengo que hacer esto, por que es lo correcto.

Que decir: tengo que hacer esto porque quiero ser fiel a mi misma, o cuidarme, o lo que sea más elevado para ti.

Una viene de fuera, de la moral, del juicio.

La otra viene de dentro, del amor, de la conexión contigo.

Ambas te invitan a no ser autoindulgente, a responsabilizarte de lo que has hecho o dicho.

Pero solo una aumenta tu amor por ti.

Así que si quieres comprobar tu nivel de autoestima, atiende la próxima vez que hagas algo de lo que te avergüenzas.

Sé feliz.

Hola, soy Claudia

Y hace unos años tenía una autoestima de m*erda que asfixiaba todos mi intentos por prosperar. Ni siquiera lo sabía. Ahora vivo alucinada por todo lo que pasa después de construir una buena autoestima, incluído mi sueño de vivir libre siendo consultora. Pero te lo cuento solo si te suscribes :)