¿Sabes por qué confundes la autoestima con el ego o el orgullo? Porque la cultura popular es una gran transmisora de la baja autoestima.
Se inventa convenciones sociales en las que lo que se espera es que actúes con baja autoestima.
Y lo llaman humildad.
Amor desinteresado incluso, válgame.
Te pongo un ejemplo.
¿Eres de los que fríen huevos para todos y se quedan con el que se rompe?
Con el feo, el que se raja y la yema se va al carajo y ya no se puede mojar con pan.
Seguro que sí.
Y tu madre también.
Y, ¿te has preguntado alguna vez por qué haces esto?
Se hacía en tu casa, vale. Pero tú, ¿por qué lo haces?
¿Por el acuerdo social? Si estás sirviendo comida a los demás, ¿cómo vas a servirles la peor parte? Se te consideraría egoísta.
¿Por tu propia imagen? Si les sirves la peor parte a los demás, ¿qué dice eso de ti? ¿Qué tipo de persona eres? ¿Te falta humildad o empatía o qué?
Entiendo que a tus suegros no quieras servirles el huevo roto.
A esa gente siempre es bueno tenerla contenta.
Pero piensa en tu hermano, tu pareja o tu colega.
Esa gente a la que no tienes nada que demostrar. Con una trayectoria relacional ya como para no tener que impresionar a nadie.
Mientras tú estabas encerrada en la cocina preparando la comida para todo el mundo, ellos estaban por ahí haciendo su vida, jugando, leyendo, entrenando, paseando, en el baño, o sabe Dios qué.
Haciendo su vida, gracias a que tú estabas encerrada en la cocina trabajando en su comida.
Después de hacer su vida, llegan a comer, a mesa puesta, todo recién hechito y en su punto.
Nadie ha ido a cazar esa comida, ¿verdad?
Mientras tú estabas encerrada en la cocina.
Pero el huevo roto, para ti.
A mi me ponía enferma ver a mi abuela hacer esto.
Y si le peleabas, encima, se enfadaba. Con esa actitud de:
¿Pero no ves que me estoy sacrificando por vosotros? ¡Déjame, mujer!
Es que me parece una convención social injusta.
Y envía el mensaje de: Tranquilos todos, ya me jodo yo, que importo menos.
Ni negociarlo.
Ni aceptar la ayuda de otros.
Ni siquiera aceptar que a otro realmente no le importe el huevo roto porque no quiera ni mojar pan.
Ni echarlo a la suerte.
Nada.
Que se joda el que se lo ha currado todo, claro que sí, que disfrute el resto.
Pero eh, diremos que es un acto de amor por los demás.
No una falta de valoración.
Así podemos romantizar la idea de dejarnos para lo último.
Y llamarlo costumbres. Altruismo. Sacrificio. Amor.
Quizá a ti no te pase con los huevos, quizá con la comida lo vivas genuinamente como un acto de amor y servicio.
Pero seguro que se te ocurren otros escenarios donde puedes hacer la pregunta:
¿Antepones a los demás porque les quieres más a ellos o porque te quieres menos tú?
¿Porque les valoras más? ¿O porque tú no vales lo mismo que ellos?
Sé feliz.

Hola, soy Claudia
Y hace unos años tenía una autoestima de m*erda que asfixiaba todos mi intentos por prosperar. Ni siquiera lo sabía. Ahora vivo alucinada por todo lo que pasa después de construir una buena autoestima, incluído mi sueño de vivir libre siendo consultora. Pero te lo cuento solo si te suscribes :)