Situación: estamos un día explicándole a un amigo francés el significado y el uso en castellano de la palabra pringado. Para mi era un insulto muy grave, para otra amiga era algo flojito, casi cariñoso.
Vamos, que entre lo que yo pienso, lo que digo, lo que creo que digo, lo que oyes, lo que crees que he dicho… En fin.
Pues otro día, cocinando en casa, se da la situación de tener que limpiar los restos de comida que se quedan en el fregadero.
Ya sabes, esa masa fungiforme que se apelmaza en la entrada del desgüe y hace que los trozos de lo que fue un delicioso pisto, floten ahora en una sopa de asco y mal olor.
Y para liberarlo, alguien tiene que meter la mano. No hay otra.
Pues aproveché el ejemplo, y le dije al francés:
¿Ves? Si entre varios cocinamos y a mi me toca la tarea más asquerosa de todas, que es limpiar el desagüe, soy una pringada.
A lo que me miró con los ojos como platos y me dijo muy sobresaltado (bueno, no muy sobresaltado, sobresaltado en plan francés):
¡En mi entorno esa persona sería un héroe! El que hace la tarea que nadie más quiere hacer, se sacrifica por el resto. ¡Todo lo contrario a un pringado! ¡Le daríamos las gracias y no le pediríamos que hiciera nada más!
Bueno, igual he infrarrepresentado a toda nuestra cultura, pero yo creo que el uso del pringado aquí, habría sido muy español.
En fin.
Aun así, me encantó, porque ¿sabes qué diferencia veo entre las dos interpretaciones?
¿Qué cambia entre que te vean como un héroe o como un pringado?
En la primera historia te toca lo que nadie quiere hacer.
En la segunda historia, te sacrificas por el grupo.
¿La diferencia?
La voluntad, la decisión. Lo que llamamos agencia.
Agencia es tu capacidad de dirigir conscientemente tu voluntad.
Lo digo otra vez, léelo despacio:
Agencia. Es. Una. Capacidad. Que. Tienes.
¿De qué?
De dirigir.
¿Cómo?
CONS-CIEN-TE-MEN-TE
¿El qué?
Tu voluntad.
Tu agencia es una forma increíble de expresar tu autoestima.
Porque no hay nada que pueda usarse contra ti, ni restarte dignidad, si lo has elegido consciente y voluntariamente.
Si eliges algo en coherencia contigo, alineado con quién eres o con cómo te sientes en ese momento....
Eliges con todas las de la ley, y entonces no te puede denostar ningún juicio externo.
Porque decidir con agencia implica aceptar.
¿Y quién puede chistarte sobre algo cuyas consecuencias has aceptado antes de hacerlo?
En cambio, todas las situaciones a las que te dejas arrastrar, tienen el potencial de indignarte, desempoderarte, darte vergüenza… Y bajarte la autoestima.
Y no, dejarse arrastrar no es lo mismo que elegir ser espontáneo o saltar al vacío.
Dejarse arrastrar es, en esencia, hacer cosas que en tu interior sabes que no se alinean contigo, o sobre las que aún no has decidido.
En cambio, la misma cosa elegida usando tu agencia, te llena de autoridad, de coherencia interna y de autoestima.
El problema no es meter o no la mano en la sopa de terror y putrefacción del fregadero, sino de si lo haces por presión, o servicio a los demás.
¿Lo ves?
Todo lo que sacas de las sombras y eliges conscientemente, quedará bajo la protección de tu orgullo.
Y tu orgullo es un fuerte guerrero capaz de blindarte contra críticas, disparos verbales o incendios emocionales.
La cuestión es: ¿Qué le has pedido a tu orgullo que proteja?
Sé feliz.
P.D.
¿Recuerdas cuando en los primeros correos te dije que te escribiría cuando me diera la gana? Pues ya has visto que no miento, y que puedo pasar dos semanas sin escribirte y luego aparecer por aquí como si nada. Es parte de mi encanto, aprenderás a quererme así :)

Hola, soy Claudia
Y hace unos años tenía una autoestima de m*erda que asfixiaba todos mi intentos por prosperar. Ni siquiera lo sabía. Ahora vivo alucinada por todo lo que pasa después de construir una buena autoestima, incluído mi sueño de vivir libre siendo consultora. Pero te lo cuento solo si te suscribes :)