¿En qué jaleos te has metido?

¿Recuerdas la canción Im walking away de Craig David?

De adolescente tuve un enorme crush con él. Spotify lo sabe y me lo cuela de vez en cuando le doy al aleatorio.

La letra dice (traducida e interpretada):

Me alejo de los problemas de mi vida, para encontrar un mañana mejor.

Precioso.

Pero, ¿sabes a quien no le gustaría nada eso?

A tu autoestima.

Porque tu autoestima se beneficia de tus problemas.

Te cuento.

Uno de los pilares que sujetan una buena autoestima se llama eficacia personal.

Es la capacidad que tienes de enfrentar cosas.

Y de demostrarte a ti mismo no ya que puedes conseguirlo, sino que puedes atreverte.

Es tu manera de decirte: confío en mí, salga como salga.

Si observas, los niños lo hacen todo el rato. Cada vez que eligen participar en un nuevo juego, competición, actividad… Están probando y construyendo su eficacia personal.

Pero ojo, porque aquí la palabra clave es que ELIGEN.

Porque la autoestima tiene otro pilar muy importante, que es la autoexpresión.

Te pongo un ejemplo.

Una niña que toca el piano y elige dar un recital para sus vecinos, está invirtiendo en su eficacia personal y su autoexpresión.

Quiere demostrarse que lo puede hacer, y llama a su entorno para que sea testigo. Su autoestima se beneficia de meterse en ese fregao.

En ese mismo escenario, una niña que sea presionada a exponerse, obtiene el efecto contrario: su autoestima se liga al resultado, y no al reto en sí. Entonces pasa de la validación interna de lo hago por mi a la externa de lo hago por ellos.

Te suena, ¿a que sí?

La gracia está en que el mismo escenario puede ser un catalizador de tu autoestima, o uno devastador.

Por eso el juego no va de dejar tus problemas atrás.

Sino de elegir los problemas que quieres enfrentar. No por el resultado, sino por lo que te demuestras a ti mismo en el proceso.

No va de no meterse en jaleos.

Sino de alinear tus jaleos personales con lo que tú quieres experimentar y expresar en el mundo. Que es tan único y tuyo como tú mismo.

Cuanto más alineado, más autoestima. Cuanto más elige la vida por ti...

Otro día hablamos de cómo elegir esos merengues, porque hay otro ingrediente de la autoestima que juega fuerte en ese proceso.

De momento, te propongo un juego que puede revelar tu alineación con tus elecciones:

Te ofrezco un mando con un botón verde.

Si lo aprietas, puedes saltar a un martes cualquiera, en tu vida ideal.

Lo tomas, lo aprietas y…

¿Qué es lo que ves?

Completa la frase y me vemos qué te revela.

Sé feliz.

Hola, soy Claudia

Y hace unos años tenía una autoestima de m*erda que asfixiaba todos mi intentos por prosperar. Ni siquiera lo sabía. Ahora vivo alucinada por todo lo que pasa después de construir una buena autoestima, incluído mi sueño de vivir libre siendo consultora. Pero te lo cuento solo si te suscribes :)