Respuestas a la pregunta: ¿Qué preferirías, 10 vidas de 100 o una de 1000?

La semana pasada te lancé la pregunta:

Qué preferirías: ¿Vivir una vida de 1000 años, o 10 vidas de 100 años?

Y las condiciones:

  • En la vida 1000 envejeces como los elfos del señor de los anillos, a los 300 tienes 30, y así. Y sólo tú tienes esa anomalía genética, nadie más en tu entorno.

  • En las 10 vidas de 100, te reinicias en cada vida y cambias de cuerpo (o sea, el concepto de reencarnación).

Ha llegado el momento de revelarte las respuestas.

Me habrán contestado a esta pregunta unas 50 personas de mi entorno.

Es una muestra pequeña y sesgada sí, pero que casi todo el mundo elegía lo mismo, y llegaba a las mismas conclusiones:

El 70% de la gente elige vivir 10 vidas de 100.

Pero lo interesante no es la respuesta, sino, el porqué.

Esto es lo que dicen a favor de 10 vidas de 100:

Primero, lo insorportable que resulta la idea de perder a todos tus seres queridos. Porque si solo tu vives 1000 años, estás condenado a ver morir a cada persona con la que te vincules, desde tu familia inicial (hermanos, primos, padres), hasta cada pareja y familia que formes a futuro.

Como contraargumento, te diré que esto también te puede pasar ahora.

Lo segundo que esgrimen, es la posibilidad de experimentar diferentes cuerpos y situaciones vitales. Esto es algo que solo unas pocas personas han mencionado como un punto a favor, y solo si pudiéramos acordarnos de las vidas anteriores.

Como contraargumento, te diré que casi nadie tuvo en cuenta que lo más probable es que te toquen condiciones de vida mucho peores a las que tienes ahora.

La opción de 10 vidas de 100 es, de hecho, el concepto de la reencarnación, y podría ser perfectamente lo que estemos viviendo ahora.

Así que, la conclusión, es que el 70% de la gente prefiere quedarse como está, con lo que tiene y con lo que sabe.

La pregunta que me sugiere esto, es: ¿Te quedas como estás, porque estás muy bien y no necesitas otra cosa, o porque crees que si vas a lo desconocido, empeorarás?

Ahí tienes la primera lección de autoestima.

El otro 20% de la gente, los que eligen la vida de 1000 años, TODOS sin excepción, eligen esta opción por este único beneficio:

En una vida de 1000 años, tendrías tiempo para acumular una cantidad de conocimiento, experiencia, investigación y maestría, con la que ahora solo puedes soñar.

El tipo de maestría que te permitiría influir mucho (si no cambiar) el mundo.

Piénsalo.

Solo por la cantidad de tiempo que dispones para trabajar, ahorrar y aprender a invertir, te harías muchimillonario por el mero interés compuesto.

Solo por el número elevadísimo de interacciones humanas, adquirirías unas habilidades sociales y de influencia que te permitirían triunfar en política y hacer prevalecer tus ideas (con vistas a más de un par de legislaturas).

Con tanto tiempo, podrías fácilmente llegar a un dominio completo de tu cuerpo, tus necesidades y tu mente, incluso desarrollando habilidades psíquicas que ahora son meras anomalías, y que te darían ventajas evolutivas.

Y podrías adelantarte y contribuir a resolver los problemas del mundo, con el conocimiento empírico de la historia. A ti no te aplicaría nunca la historia que se repite cuando se olvida, porque tú serías la memoria viva de esa historia.

Serías el mejor consejero del mundo.

La principal objeción que queda en esta opción, la de la soledad y la pérdida de la familia...

Bueno, es interesante lo que hace esta gente con ella:

  • La mayoría de las personas que eligieron los 1000 años, ni siquiera se plantearon que tendrían que perder a sus familiares.

  • Cuando se les planteó, solo una o dos cambiaron su respuesta. La mayoría, se vieron capaces de asumir las pérdidas e, incluso, incorporarlas a su registro de experiencias vitales y a su propia maestría vital.

  • Otros alegaron que el enfoque no era que verías morir a tu estirpe, sino que la verías desarrollarse y podrías acompañar a tus hijos, nietos, bisnietos, tataranietos... Podrías estar en la vida de todas las generaciones posteriores a ti, y ver el desarrollo de tu propia sangre más allá de tus hijos.

Lo curioso es que todas estas personas están en relaciones estables y (aparentemente) sanas y felices.

¿Quizá se les ha olvidado lo que es la soledad no elegida y por eso la infravaloran?

Aun así, la respuesta más redonda y divertida, sin duda, la dio uno de los fundadores de mi antigua empresa: criogenizaría a su mujer y a sus hijas hasta que tuviéramos la tecnología suficiente para descargar sus cerebros en cuerpos de robots.

BAM! Hackeado el juego.

¿Y qué tiene que ver esto con la autoestima?

Sé que quieres una respuesta de ganadores y perdedores, porque así nos gusta jugar en España, por equipos.

Pero yo te voy a dar una mejor, que es la relativista.

Recordemos que la autoestima está formada por dos partes:

  • La creencia de que mereces aquello que deseas.

  • La creencia de que puedes conseguirlo.

Merecer lo que deseas implica una dignidad incuestionable. Reconocerte como un ser humano que puede pedir y recibir, porque sí, solo por existir, sin tener que hacer nada para ganárselo, sin condiciones.

Creer que puedes conseguirlo tiene que ver con tu confianza en tu mente, tu capacidad de decidir, en tus propias habilidades y en que la vida te apoya. E implica la confianza de que venga lo que venga, podrás afrontarlo.

Cualquiera que sea tu elección, si incluye estos dos ingredientes, será una elección ganadora desde el punto de vista de la autoestima.

Así que si formas parte de ese 70% de personas que eligen las vidas de 100, te invito a averiguar si lo haces porque estás contento con tus vínculos y apegos y no sientes ninguna necesidad personal que te obligue a trascenderlos...

O si te aterra la posibilidad de dar con una vida peor, o de no poder con ella en solitario.

Y si elegiste la vida de 1000, revisar si genuinamente necesitas 1000 años para aprender todo eso que quieres, o si solo con reorganizar tus prioridades y ambiciones actuales, y quizá darles más espacio, tendrías esa necesidad más satisfecha.

Pero mira, yo también me mojo.

No digo que la vida de 1000 sea la mejor opción, pero sí es cierto, que en las personas que eligieron la vida de 1000, observé más estos dos ingredientes:

  • Una motivación interna de búsqueda de conocimiento y autodesarrollo, que tienen claro que prevalece sobre ningún otro obstáculo (lo quiero, lo merezco)

  • Una visión optimista de lo que podrían hacer con todo ese tiempo, 1000 años, para conseguir desarrollar esa motivación interna (puedo y la vida me apoya).

Ahora, sabiendo todo esto...

¿Cambiarías tu respuesta inicial?

¿Estás de acuerdo con mis análisis?

Y, conociéndome, ¿qué crees que elegiría yo?

Sé feliz.

P.D.

¿Has notado que falta un 10% de gente en las respuestas? Es que de toda la gente que me ha contestado, ese 10% solo me dijo que no me contestaría a mis preguntitas. Algunos incluso se mosquearon y se pusieron a la defensiva. ¿Te acuerdas de los ingredientes de la autoestima? Si falta el del merecimiento, piensas que lo que tú tienes para decir no es importante, y no respondes. Si falta el de confiar en tus capacidades, puede que pienses que lo que vas a decir es una tontería, o ni siquiera saber qué piensas ni que puedas defender porqué, y entonces te molestas con mis preguntitas. Quieras o no quieras, continuamente revelas tu nivel de autoestima :)

Hola, soy Claudia

Y hace unos años tenía una autoestima de m*erda que asfixiaba todos mi intentos por prosperar. Ni siquiera lo sabía. Ahora vivo alucinada por todo lo que pasa después de construir una buena autoestima, incluído mi sueño de vivir libre siendo consultora. Pero te lo cuento solo si te suscribes :)