Genial, ya vas a recibir mi primer email. Pero...

... Asegúrate de abrirlo, porque sino será el primer y último email mío que recibas.

Que los dioses del correo tienen muy suelto el dedo de mandar a SPAM...

Al abrir mis emails y hacer clic en los enlaces, les dices a los dioses del correo:

¡Eh, a esta tía quiero leerla!

Así te aseguras de que te aparezco siempre en la bandeja de entrada.

Sé feliz.

Si no encuentras nada mío, espera unos minutos o revisa tu bandeja de Spam o Correo no deseado.